REFLEXIONES DE UN DOCENTE JUBILADO
La mayoría de los docentes tenían automóviles
Los profesores dictaban su clases con saco y corbata
Me crucé con la directora del colegio del frente de mi casa, a las 06:30 horas, llegaba apurada, ya que para hoy está programado un simulacro de sismo, venía a pie. Pensé que muchas veces la había visto llegar a las 06:30 e irse a las 19:00 horas, ósea de laborar más de 12 horas diarias. Siempre la veo alegre, sonriendo a todos y saludando a los vecinos, padres de familia y hasta los vendedores ambulantes.
En ese momento recordé cuando mi madre me estaba matriculando para mi último año, el 5to de secundaria, estaban haciendo una encuesta y me preguntaron ¿Cuál era mi vocación? Le contesté que era ser profesor. Los adultos presentes se rieron a carcajadas.
Yo estudié en un colegio Estatal en el barrio de “El Porvenir”, en La Victoria, en donde la mayoría de los docentes tenían automóvil, y dictaban sus clases con saco y corbata, hasta los auxiliares de Educación, el único exonerado era el profesor de Educación Física, siendo uno de ellos Arturo Yamasaki (11/05/1929 – México 23/07/2013) quien fuera árbitro de fútbol en el Mundial de “Inglaterra 1966”, residiendo después en México en donde continuo su exitosa carrera. Lo que quiero decir, es que ser profesor en mis lejanos tiempos de juventud, era tener cierto estatus, nivel, no sólo social sino también económico. Había mucha calidad en nuestros maestros.
En que momento el Magisterio Nacional se llenó de personas improvisadas, algunos sin título, muchos sin vocación y bastante politizadas.
Pero que se puede pedir, si ahora mismo tenemos un ministro de Educación que sale a hablar estupideces, como que cualquier educador puede enseñar fonética para hablar inglés, sin saberlo, o que está prohibido revisar la mochila a los estudiantes, así se sospeche que tiene drogas que está vendiendo o alguna arma que puede dañar la integridad de los compañeros y profesores. Como se ve que este señor nunca ha laborado como educador en un barrio difícil.
Conversando con el personal colaborador del colegio frente a mi casa, se quejan que a los alumnos, ahora ya no se les puede decir nada, invocan derechos que no tienen, pero si alegremente conculcan los derechos de los demás. Lo peor es que los padres alcahuetes colaboran en que estas conductas se queden en el discente (alumno) creando un futuro delincuente.
Pero volviendo a la directora del plantel, hoy la vi a las 10 am y a las 15:00 pm. liderar el simulacro de sismo, y después dar su charla de reflexión, entonces pensé que no todo está perdido, a pesar de que el mismo Estado incumple las leyes al desacatar las que favorecen al profesorado, sin embargo hay gente que va para adelante y hace su parte, trata de hacer el cambio, que a la larga se verá reflejado en mejores ciudadanos, con la esperanza de ser un mejor país.
Lima, 02 de abril del 2025.