CUANTAS VECES EL PROSOR PEDRO CASTILLO TERRONES
Hacer una huelga de hambre en el Perú, en donde comer rico es nuestro principal deporte: Es una insensatez.
No es que quiera hacer leña del árbol caído, pero tenía la esperanza de que este señor con apellido castizo de piel blanca, que se dice ser el primer presidente peruano de los pueblos originarios de América, olvidando al “cholo” sano y sagrado, ex presidente y también preso, vecino de Oquendo, Don Alejandro Toledo, (este si con rasgos raciales que sin duda son originarios), y peor aún, que dizque que era un abnegado profesor rural durante 25 años, pero sin mostrar nunca el colegio en que laboró o algún ex alumno que lo recuerde como su profesor, haya desistido de la heroica “Dieta Política” o “Huelga de Hambre”, que lo hubiese podido poner en los altares del magisterio como a un mártir, quizás al costado del mítico Horacio Cevallos que fue victima de la dictadura militar de Juan Velasco Alvarado, en los albores de la creación del sindicato de docentes en la década de los 70: El SUTEP.
Ya en el juicio que se le sigue su ex ministro de Defensa Gustavo Bobbio, queriendo desmarcarse de acompañarlo en la cárcel dijo: “Castillo debe de irse a la cárcel por estúpido”.
Pero nadie va a la cárcel por estúpido, sino también los ciudadanos que todavía creen en él deberían también acompañarlo, uno va a la cárcel por hacer estupideces que son ilegales, mejor dicho, de hacerlas tan, pero tan mal, que no deja dudas de que el imbécil es culpable.
¿Para que amenazó con la huelga de hambre?, que de paso nadie creyó, pero dio una alita de esperanza de que este si era un hombre de palabra, de principios, que prefería el lema Castrista cubano de “Patria o muerte”, y esa gente si lo está cumpliendo en la isla caribeña, otrora “Perla del Caribe”, allí si se están muriendo de hambre, de tal manera que la última vez que estuve por allí eran más o menos once millones de habitantes, ahora se ha reducido a ocho, y se proyecta que cuando termine la década serán cinco. Los nacimientos son bajos y la mortandad infantil es alta, además de las masivas fugas en balsas.
Volviendo al prosor, José Pedro Castillo me siento defraudado, tenía la esperanza aunque sea de mentiritas para el público que aún cree en ti, te mantendrías en tus cuatro, pero lo único que me has demostrado que siempre fuiste una imagen de barro, como muchos pseudos líderes de las izquierdas, que ladran como perros cuando están en jauría, pero gimen en estampida cuando la tortilla se les voltea, primero para ti está el “bitute”, la comida, mientras tu esposa se pasea por México y tu hijo por las Europas, como pseudos víctimas, pero desgraciadamente no de tus enemigos políticos, sino de la soberbia estupidez que ostentas.
Lima, 16 de marzo del 2025.