LA EXTINCIÓN DEL "PROYECTO ESPECIAL LEGADO”
Por cinco años las Infraestructuras deportivas estuvieron a la altura de eventos Internacionales
La incógnita es si el Instituto Peruano del Deporte estará a la altura.
Para mí, el mejor el ex presidente del Instituto Peruano del Deporte últimamente ha sido el Dr. Saul Fernando Barrera Ayala, con una visión a futuro de lo que se debiera ir haciendo para mejorar, porqué deporte es siempre ir innovando. Este señor ha sacado un interesante artículo sobre la extinción del “Proyecto Especial Legado”, quien administraba las instalaciones y los materiales que quedó después de los Juegos Deportivos Panamericanos “Lima 2019”. Voy a tratar de resumirlo, bajo mi punto de vista.
Para los legos, ósea para los que desconocen mucho sobre el deporte, no sólo el fútbol como hincha, por Ley, al que le corresponde administrar todo lo referente a las actividades deportivas es el Instituto Peruano del Deporte, lo que al culminar el magno evento panamericano se le debió de entregar estas instalaciones, con el debido presupuesto, este a su vez asignar a cada Federación Deportiva Nacional los ambientes de su jurisdicción.
Esto no se dio, sino se creó el proyecto, primero dentro del ámbito del Ministerio de Transporte y Comunicaciones, tan cuestionado por las malas artes del algún ministro y después a las oficinas del primer ministro. Los funcionarios del proyecto, todos ellos profesionales, ganaban un sueldo por encima del promedio, además que tenían un buen presupuesto, lo que ha permitido que estas infraestructuras se mantengan dentro de los parámetros exigentes para los eventos internacionales que se han llevado a cabo durante estos cinco años. Eso es una realidad y esos son los hechos.
No voy a especular si toda esa infraestructura hubiese pasado al Instituto Peruano del deporte, cuyos funcionarios han sido manoseados por las esferas políticas de turno, colocando muchas veces a amiguetes, partidarios, arribistas, familiares, o ex jugadores de fútbol, como al hermano de Paolo Guerrero como Jefe del IPD por el corto tiempo, o también porqué alguna vez fue campeón de fulbito de cinco esquinas de Barrios Altos o del “Mundialito del El Porvenir”, ya está capacitado para dirigir el sistema deportivo nacional.
Actualmente muchos locales del Instituto Peruano del Deporte después de la pandemia siguen cerrados, no dan servicios al público usuario, y cuando los abren por presión de la comunidad, como los ambientes de “Chacarilla de Otero” en San Juan de Lurigancho, el administrador que es un personal nombrado, se comporta como pequeño señor feudal, dueño absoluto de las instalaciones, que quiere que se mantengan impolutas, bonitas, verdes y para eso nadie debe de utilizarlas, que estén para la vista en su esplendor y para el uso exclusivo de las aves que pululan en el verdor del campo.
Me hace acordar a un director del colegio que al comienzo del año escolar compraba un par de balones de fútbol y quería que al terminar el ciclo estos materiales estuvieran como nuevos. Ergo, el docente nunca trabajó.
Los funcionarios del Instituto Peruano del Deporte debiesen ser al igual que los funcionarios del Banco Central de Reserva, especialistas de primera, que conozcan lo que se va a hacer y que estén al tanto de las innovaciones globales, porqué eso es lo que la pirámide deportiva siempre apunta, a la excelencia, ya sea hacia la “Alta Competición”, como al deporte masivo, recreativo y formativo como prevención a la salud en general, buscando brindarle servicios desde pequeños hasta la tercera edad.
Las medallas Olímpicas, Panamericanas, Sudamericanas o Bolivarianas, muchas veces son iniciativas privadas lo que debiera ser la consecuencia de un sistema integrado, que va desde los primeros pasos, hasta el día de su muerte, ese sistema lo debe de hacer el Instituto Peruano del Deporte y para ello se necesita los profesionales en diversas áreas, pero si vas a poner puro recomendado, no esperes que los olmos te den peras, o como decía ese antiguo adagio: “Lo que natura no da, Salamanca no presta” , o mejor dicho, “si eres un ignorante, y encima un pretencioso y soberbio estúpido, por más padrino que tengas, en el deporte no la haces”.
Lima, 19 de febrero del 2025.