SE CAYÓ EL PUENTE EN CHANCAY Y EL CULPABLE FUE EL GRAN BONETON
El alcalde de Chancay ya había dicho sobre la falta de mantenimiento
El ministro de Transporte dice que la culpa es de la lluvia, si piensan diferente son ideas que persigue a la población.
Se cayó el puente de Chancay, el que viene hacia Lima a 400 metros saliendo del Mega puerto, por el aumento de las aguas en el río del mismo nombre, al corroer la base de uno de los pilares, que es algo común en épocas de estío, pero al parecer la concesionaria que cobra el suculento peaje en los 170 kilómetros que administra, no le puso ni una piedra, concreto, fierro o enrocado para evitar que la columna colapse.
Al preguntarle al ministro de Transporte y Comunicaciones, la responsabilidad de este luctuoso hecho, con su cara de asustado, como diciendo “yo no fui”, “ni tampoco se”, balbuceando sale a dar algunas respuestas, pero asegurando que si hay un culpable de todo esto son las lluvias y de eso el ministro no tiene ninguna responsabilidad, la concesionaria menos, ni hablar de La Dina y peor la Keiko.
A lo mejor investigando un poquito más, los culpables son los del ómnibus con pasajeros que se le ocurrió pasar por allí, conjuntamente con la camioneta que cayó al río después, desconociendo cuantas víctimas hay; sobre ellos debe de caer todo el peso de la Ley. Con la actual fiscalía, culpable si o si son. ¿Los demás? ¿Cuál demás?
Lo que se decía sobre el Rey Midas, era que todo lo que tocaba lo convertía en oro, así también, todo lo que toca La Dina, lo convierte en miasma, al colocar a amiguitos de funcionarios en ministerios, cuya principal función es el ¿Cómo es?, ¿Cuál es la nuez?, no es algo que a mi se me ocurra, sino que cualquiera lo puede ver por la televisión, con sus estúpidas respuestas que dan muy sueltos de huesos cada funcionario responsable, como si nosotros los ciudadanos de a pie fuéramos unos caídos del níspero o del palto como decía el difunto Fujimori, creyéramos en “Papa Noel”, que la tierra es plana, o que el genocida Lagarto Vizcarra con la pandemia es inocente de toda culpa.
Eso pasa cuando nada se planifica, todo se quiere improvisar y encima ponen al más tonto de ministro, que no sabe en donde está parado, pero creyendo que va a estar en ese cargo para el resto de su vida.
El caso de “Legado”, de los remanentes de los Juegos Deportivos Panamericanos “Lima 2019”, no lo digo yo, sino lo dicen los dirigentes deportivos extranjeros que nos visitan para eventos Internacionales, que funciona todavía a todo dar ¿Funcionaran así cuando el Instituto Peruano del Deporte comience a administrarlo? No voy a decir que si o no, simplemente lo que hasta ahora hay, es que todos los locales del IPD están funcionando por presión de los vecinos adyacentes, porqué después de la pandemia estaban todos cerrados, de adorno. Los funcionarios del IPD, administradores se creen los dueños, cuando todo eso se mantiene con dinero de nuestros impuestos.
Que mejor ejemplo que nuestro deporte, La Lucha Olímpica no puede utilizar como base de entrenamiento y organización de eventos el Coliseo Cerrado del Puente del Ejercito, dizque por que no es seguro. ¿Antes de la pandemia si lo era? Hágame el favor que no agurren, que no hay quien planche.
¿Cuándo comprenderán ahora los que están en el poder?, que todo esto es pasajero, que no deben de acostumbrarse, que el poder es efímero, como la brisa del mar en la cara y “porque todo tiene su final, nada dura para siempre, sólo deben de recordar, que no existe la eternidad” “Héctor Lavoe”.
Lima 14, de febrero del 2025.